En camino nuevamente. Veo ahora como mi sombra dibuja una imagen mas alargada. El calor del sol abandona el paisaje y el cielo tiñe su color. La luna es mejor compañera de caminata. Siempre disfrute caminar de noche en silencio. Es más fácil concentrarse en una idea. También es más fácil perderse en esa idea.
Son menos los que caminan de noche también son sigilosos. Pareciera que si no se pone mucha atención no se los podría escuchar acercarse. La noche es perfecta compañera para los solitarios. Es en ella también en quien mas ven reflejados su situación. Porque solos caminan en la oscuridad perdiéndose en las sombras de los árboles y las casas. Casas que proyectan figuras de familias o tal ves solo cosas. Pero la mente juega trampas en la noche, nos hace ver cosas que tal vez quisiéramos ver.
Me siento pero esta vez para ver el cielo, es hermoso el cielo de noche. Mi imaginación dibuja infinitas imágenes e historias en las estrellas. No le doy tiempo a la soledad ni la angustia no hay tiempo para ellas. Ahora mi desahogo es con la imaginación.
Creo ver en un rincón del cielo una historia. Veo sus personajes y también como avanza cuadro a cuadro. No es una historia compleja, pero me entretiene. Cuando termino de imaginar esa historia, veo que sentada al lado mío hay una mujer. La miro y me sonríe.
Ella me dice que “Solo alguien muy inteligente o muy entupido mira las estrellas tan detenidamente y no se da cuenta de que hay alguien al lado”. Le sonreí pero no le respondí nada. Solo volví a mirar al cielo. Ella no se movió se quedo a mi lado. Al rato me di cuenta que estaba dormida. Me que admirado con la tranquilidad que dormía. Su respiración era tranquila y parecía que se le dibujaba una tenue sonrisa en el rostro. No pude volver a ver el cielo.
Ella despertó y me vio mirándola. Solo sonrío y me tomo de la mano. “Vamos el camino espera”.
Caminamos juntos. No dijimos nada, solo cruzábamos miradas esporádicamente. Yo la miraba con insistencia. Intentando de verla entera, ver cada parte de su ser. Me intriga por que quiere caminar a mi lado. También me sorprende que sin siquiera preguntar nada ella me acompañe.
Realmente no me importa, estoy siendo acompañado y me gusta.
El sol emprende su partida de nuevo. Las sombras se riegan por el suelo y el cielo. Nos sentamos esta vez no miro el cielo. Estoy perdido en su mirada, acostado en su regazo no veo mas que sus ojos. Siento la calidez de su mirada y la energía que me trasmiten. Me contó la historia de su vida con una sola caricia. Me contó sus sueños y anhelos con un abrazo y sus más profundos temores en una mueca de su labio. Me quede dormido con sus caricias y dormí en la mayor tranquilidad que haya recordado. Desperté y era ella quien me miraba mientras dormía. Me sonrío y se fue.
Hoy camino nuevamente solo. Con un recuerdo que me confunde pero a la vez me da esperanza. Tal vez y solo tal vez eso fue felicidad. Creo que en su estado mas puro.
No tuve tiempo de pensar, ni de preocuparme por nada ni nadie. Solo disfrute del momento deje que alguien se acercara. Tal vez y solo tal vez quiera volver a sentir lo mismo de nuevo.
La mochila parece más liviana pero también puede ser mi ánimo renovado. Continúo mi camino con una mirada más fresca. Continúo sabiendo ahora que tal vez mi camino sea el correcto.
Continua...
lunes, 26 de enero de 2009
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