martes, 26 de septiembre de 2017

Prision

Cuando era chico pensaba que ser adulto era poder hacer lo que quisiera, cuando quisiera. Claramente estaba equivocado. No hay momento ni dia que no me sienta prisionero en mi propio cuerpo.
Prisionero de las expectativas de alguien mas o peor de las propias que se que no voy a lograr.
El peso de suelos que quedaron atras o de los que no me anime a realizar. Un grillete auto impuesto de voluntades rotas y brazos caidos. Años cargar un vacio que no se puede llenar con nada.
La vida que esperaba no la pude alcanzar y no fue por culpa de nadie mas, solo mia. La prsion donde encierro mis fracasos la constru solo. Ladrillo por ladrillo echo de sueños rotos, amores perdios, corazon hastiado y lagrimas de impotencia.
No puedo culpar a nadie por mi vida como esta pero si puedo recomendar a quienes todabia tienen espacio o la valentia para soñar que solo escuchen a su corazon, nadie en el mundo cuenta con la verdad absoluta y solo se puede fallar cuando se deja de tratar.
Mi prision es auto impuesta y estoy cansado de chocar contra mis propios limites que temo que solo me rendi para que no duela mas.

miércoles, 5 de abril de 2017

No siento

Hoy no siento.
No siento, no siento el calor de las personas.
No siento, el aliento de vida.
No siento, no siento el aprecio en un abrazo amigo.
No es una elección ni la falta de factores. Si no que yo no lo siento.
El tiempo paso y la verdades comedidas se convirtieron en pesos insostenibles. El reflejo en los recuerdos de los demás me muestran a una persona que nunca fui y nunca seré.
Miradas cargadas de sentimientos chocan con una apatía antinatural para mi.
No puedo devolver la sonrisa porque no siento la necesidad.
No puedo mirarte porque no vas a ver nada reflejado en mi.
No puedo abrasarte por que no siento que sirva de algo.
De todos mis errores me hago cargo. Si hay que dar la cara la doy. No escapo de los problemas. No huyo si hay que plantarse ante la adversidad.
Pero no me pidan nada hoy. Hoy no hay lugar para nadie, para nada. Hoy no siento.
No puedo ser lo que necesitas porque no siento nada.
No siento nada y entiendo no por empatia ni otra cosa que hago mal a quien esta a mi alrededor.
Hoy no siento y alguien mas si.
Hoy no siento y lastimo.
Hoy lastimo y espero no volver a sentir.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Sorpresa

De todo lo que viví últimamente diría con bastante seguridad que lo que mejor me esta haciendo es dejarme sorprender. Darme permiso para que la vida me de sorpresas y estar dispuesto a ser sorprendido. Que es algo totalmente diferente a querer ser sorprendido. Dejarse sorprender es algo nuevo para mi.
Tener tiempo y estar como atento el momento. Tener la paz y un poco de claridad y porque no también la capacidad. Por todo lo que estaba cargando me encontré encerrado en mis problemas, en mis necesidades, en sueños distantes y logros todabia mas. Hace apenas unos días sentado en un banco de plaza me dijeron que la mejor sorpresa  que se encuentra en la vida es la que no se espera y como suele ser también es la que no queríamos. Porque en el fondo nadie quiere una sorpresa que no espera o tiene una idea de como ser sorprendido. Esto es diferente.
La sorpresa la encontré en mi y vino en forma de claridad. Esa fue la mejor parte, encontré en mi una sorpresa hablando con alguien mas. Me sorprendí al ver que hoy puedo encontrar, si me doy lugar, muchas sorpresas o momentos sorprendentes en mi vida todabia y no que no dependen de mis metas o sueños sino de aceptar las cosas como están y aprender a vivir con eso.
De aca en mas todo lo que venga espero sea igual de sorprendente.

domingo, 12 de marzo de 2017

Sabor a nada

Si alguna vez te esforzaste por algo y no lo lograste o si dejaste todo de vos y no alcanzo. Si dejaste hasta el ultimo aliento y pusiste todo en la balanza. Si quedaste con los brazos caidos por no tener mas fuerza o si en algún momento te encontraste soñando que trabajabas por una meta. Si alguna vez pasaste por algo asi vas a saber entenderme. 
Capaz puedas entender porque hoy me amargo al encontrarme con las manos vacias y sin un una meta o un sueño. Cansado de luchar, cansado de armar castillos de cartas, cansado de tratar.
Si lo viviste lo sabes ya sentiste el vacio en el pecho, la sensación de abstracción de la realidad y el hueco que se agranda.
Quisiera encontrar de nuevo la fuerza y las ganas para volver a tratar. 
Pase de querer todo a no sentir nada y querer menos.

viernes, 3 de marzo de 2017

Incomodo

Quien me manda a encontrar la lista de lo que creí necesario donde no debería. El chiste o la vuelta innecesaria en la rosca. La carcajada en los ojos de la vida haciéndote saber que nuevamente te equivocaste. Que innecesario es el sentimiento por el cual  uno debe caminar sin saber si es el piso donde uno transita o un sueño mas de irrealidades que se acumulan para llenarte de dudas hasta de la misma existencia del aire que esta llenando tus pulmones.
Dejarse llevar tampoco funciona, es una vorágine de errores que te negas a ver porque sino tendrías que aceptar un montón de otros errores que hoy definen la persona en la que te convertiste. Pero como continuar. Hay que creer en lo que uno ve? Hay que dejar que la vuelta de rosca que no esta sea la que defina la próxima vuelta en nuestras vidas ? Como saberlo? 
El piso se volvió real, pero la lista lo vuelve intangible. Una lista que se escribió con los anhelos de lo quisiste tener, de lo que tuviste y no valoraste y lo que quisiste querer y no quisiste. Esta es la lista que entonces genera las risas que escucho. Son las risas de que se generan en las miradas de quienes no comparten lo que me costo escribir esta lista o definirla. Como sabrán ellos lo que cuesta definir lo que se quiere, definir lo que es querer, o simplemente animarse a querer. Ni hablar de las vueltas que generan la inseguridad de arriesgarlo todo por lo que se cree ver, por esa vuelta obligatoria en la rosca. Como pueden entender? Que saben? Que se? 
Odio la lista, odio que sea en esa la persona y me odio por encontrarla. Dicen que la vida te pone pruebas y que esta en cada uno como las sorteamos. Pero cuando tratas de estar bien y los recursos escasean es cuando la jugada empieza cuando tenes que  ver las cosas claras o hundirte. Y acá es donde estoy fallando. Yo no veo todo claro, no veo nada. Lo que veo me confunde y mis opciones son tan malas como los riesgos a los que me enfrento.
Quisiera no ver ni sentir lo que siento, quisiera no ser por un tiempo solo estar. Dejar que todo me pase por encima y estar como un espectador. Pero no puedo y eso es lo que va llevarme a equivocarme y ahora sin margen solo me arriesgo a perder lo que me queda, quien me queda y a mi mismo.

lunes, 27 de febrero de 2017

Piezas

Si vemos cada relación que tuvimos en la vida una pieza que forma parte de un tablero que nos mantiene unidos a ellos y al mismo tiempo al resto del mundo podemos decir que todos somos piezas de un algo que nos da forma.
Cada pieza cumple una función, cada pieza tiene su lugar que se le es asignado intuitivamente, cada pieza tiene un valor que se asigna con el tiempo y todas forman una plataforma que sostienen tu ser. Cada pieza es una persona, cada persona tiene un rol en tu vida, cada rol se descubre con el tiempo y el valor que ganan en ese tiempo. En el mejor de los casos cada pieza te sostiene en tu lugar de comodidad o en tu centro. Donde cada una interactua o no con las demás pero si, siempre con vos.
A lo largo del tiempo y ya con un valor asignado cada una de estas piezas puede variar y dejar de ser un sostén y ser un peso. Separado del valor original el cual nos sostenía el peso puede o no ser proporcional con el sostén que daba, pero raramente sea menor.
Con la experiencia y mucha prueba y error uno puede lograr que cada una de las piezas encaje con las demás dentro de un parámetro de comodidad o de equilibrio entre si. Pero saber cuando desprenderse de cada pieza que se invierte es un camino complicado en realidad.
Si uno se sitúa por default en el medio del tablero y lograr desenmarañar las piezas invertidas de las que siguen con su función se podría decir que el tablero ahora ya parecería mas una red. Una red de interrelaciones equilibradas en experiencias, valores y compromiso.
Esta red  basa todo su equilibrio en la fuerza de los valores que ganaron con el tiempo y con el lugar que les fue asignado. Normalmente las piezas mas fuertes son las que sobreviven al paso del tiempo ganando mas experiencias compartidas y renuevan los lazos. Las piezas que se invirtieron por su propio peso ya no pueden ni deben volver a ser parte de esta plataforma.
El tiempo nos va enseñando que es imposible saber con cuantas piezas nuestra plataforma finalmente contara, ni cuales se invertirán y se convertirán en un peso. También nos deja la certeza de que cada relación y cada pieza es necesaria, incluso aquellas que se invierten. De todo se aprende y la mayor enseñanza viene de la mano de los momentos en los cuales decidimos dejar ir a estas piezas que invertidas de su función original atentan contra la red que nos mantiene a flote.
Es muy complicado de entender, es muy complicado darse cuenta pero cuando el tablero se va quedando sin piezas y las mas solidas ya no están se siente como se desdibuja la mera esencia del ser.
Sin piezas de mas e inseguro de tantas decisiones miro la plataforma donde se situó y dudo, dudo incluso de no ser mas que una pieza de algún otro tablero que hace mucho se invirtió y bajo el peso de mis propios errores ya no formo parte de ninguna red mas que de los recuerdos de que una vez tube.

martes, 17 de enero de 2017

Hoy

Hace mucho tiempo que no me doy el tiempo para contarme a mi mismo lo que me esta pasando. Y ser tan descuidado con esto me lleva a sentir de golpe muchas cosas que me negué a reconocer.
Como si fuese contado con una voz en off siento que las cosas que me pasan están escritas y me dirijo hacia caminos y lugares que no quiero recorrer ni llegar. Una voz que relata sin ninguna expresión lo que me pasa día a día, sin animo de buscar los detalles que realcen una escena, sin fuerzas para tratar de ponerle color ni matiz. Esta voz no puede ser mía. No.
Me niego aunque me reconozca en términos y escudos textuales de rebuscados términos que use alguna vez. No puede ser mi voz, estoy seguro de que no es. No puede ser. Porque es mi voz, porque relato con esta frialdad y lejanía mi propia vida. Me convertí en el personaje secundario de mi propia historia. Hoy relato una historia que me molesta sea mía, hoy vivo el personaje que no hubiese escrito nunca, hoy escucho mi propia voz en off.