Ritmo insesante de movimiento perpetuo. Como oleaje infinito de marejada que no amaina. Vaiven de suspiros inconclusos y gemidos apagados. Vapor intangible que acompaña en silencio. Dos cuerpos trensados en la oscuridad entregandose mutuamente a sus instintos mas profundos.
Tonos sensatos de respiraciones asceleradas. Voces en canon que aumentan con el ritmo de los cuerpos que chocan entre si. Como percusion ascendente el sonido se intensifica en su propia melodia que aumenta.
Ritmo rapido. Seco. Voces que ya no gimen como guardando fuerzas. Vaiven sin tempo fijo. Entrecortadas seguidillas de un solo de percusion.
Tajantes son ahora los los que antes eran suspiros. Voces que desde su afonicisimo crean una sonata muda. Rompen el silencio agonico.
La luz de la luna como unico testigo de una melodia de dos que se aman.
Una melodia aunque no muy colorida es mas intensa que ninguna otra.
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