lunes, 27 de febrero de 2017

Piezas

Si vemos cada relación que tuvimos en la vida una pieza que forma parte de un tablero que nos mantiene unidos a ellos y al mismo tiempo al resto del mundo podemos decir que todos somos piezas de un algo que nos da forma.
Cada pieza cumple una función, cada pieza tiene su lugar que se le es asignado intuitivamente, cada pieza tiene un valor que se asigna con el tiempo y todas forman una plataforma que sostienen tu ser. Cada pieza es una persona, cada persona tiene un rol en tu vida, cada rol se descubre con el tiempo y el valor que ganan en ese tiempo. En el mejor de los casos cada pieza te sostiene en tu lugar de comodidad o en tu centro. Donde cada una interactua o no con las demás pero si, siempre con vos.
A lo largo del tiempo y ya con un valor asignado cada una de estas piezas puede variar y dejar de ser un sostén y ser un peso. Separado del valor original el cual nos sostenía el peso puede o no ser proporcional con el sostén que daba, pero raramente sea menor.
Con la experiencia y mucha prueba y error uno puede lograr que cada una de las piezas encaje con las demás dentro de un parámetro de comodidad o de equilibrio entre si. Pero saber cuando desprenderse de cada pieza que se invierte es un camino complicado en realidad.
Si uno se sitúa por default en el medio del tablero y lograr desenmarañar las piezas invertidas de las que siguen con su función se podría decir que el tablero ahora ya parecería mas una red. Una red de interrelaciones equilibradas en experiencias, valores y compromiso.
Esta red  basa todo su equilibrio en la fuerza de los valores que ganaron con el tiempo y con el lugar que les fue asignado. Normalmente las piezas mas fuertes son las que sobreviven al paso del tiempo ganando mas experiencias compartidas y renuevan los lazos. Las piezas que se invirtieron por su propio peso ya no pueden ni deben volver a ser parte de esta plataforma.
El tiempo nos va enseñando que es imposible saber con cuantas piezas nuestra plataforma finalmente contara, ni cuales se invertirán y se convertirán en un peso. También nos deja la certeza de que cada relación y cada pieza es necesaria, incluso aquellas que se invierten. De todo se aprende y la mayor enseñanza viene de la mano de los momentos en los cuales decidimos dejar ir a estas piezas que invertidas de su función original atentan contra la red que nos mantiene a flote.
Es muy complicado de entender, es muy complicado darse cuenta pero cuando el tablero se va quedando sin piezas y las mas solidas ya no están se siente como se desdibuja la mera esencia del ser.
Sin piezas de mas e inseguro de tantas decisiones miro la plataforma donde se situó y dudo, dudo incluso de no ser mas que una pieza de algún otro tablero que hace mucho se invirtió y bajo el peso de mis propios errores ya no formo parte de ninguna red mas que de los recuerdos de que una vez tube.