Pies descalzos sobre tierra y cenizas,el fogón como reflector en escenario de la noche.
Un ser que con movimientos solo vistos en el viento que desdibuja su silueta al ritmo de tambores.
Piernas fuertes y caderas aun mas. Mirada que intimidaría al mas valiente y una sonrisa que sonrojaría al mas frió de corazón.
Arcos dibujados con ritmo y unas manos que invitan a sumarse y llenan los movimientos de mística.
Esos son los dotes de la bailarina, que en la vida anima. Afortunados son aquellos que en sus ritmos hipnóticos, se sumergen en un mundo mágico.
Mis mejores deseos y toda la energía para vos Anabella.
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