jueves, 14 de mayo de 2009

Recordando

Acordate de esa vez en la que caminando por una plaza con los cojos colorados me miraste y me dijiste que talvez y solo talvez querrias volver a verme. Nunca fuiste buena mintiendo pero eso no era lo que importaba. Lo que importo fue que yo queria volver a verte. Y asi fue como empezo todo.
Al otro dia escondido de nuevo en el rincon del salon te miraba soreirle a una de tus amigas y como si supieras que te estaba mirando te diste vuelta. Nos miramos por unos segundos y volviste a lo que estabas haciendo. Durante una de mis siestas en clase me desperto tu voz que en un fugas suspiro me dijo donde encontrarnos a la salida. Ese dia hacia frio vos tenias una bufanda en tonos calidos constrastando con el clima. Caminamos varias cuadras hablando solo tonterias. Otra vez estabamos en la plaza, ahora sentados juntos. Discutimos, solo te hago la contra por que gusta verte enojada esa fue mi confesion. Te ves mas linsa cuando te enojas, que cursi de mi. Pero la sorpresa fue su respuesta, solo cuando estoy con vos me siento tranquila. Una despedida rapida por no llamarla huida.
Nuevamente escondido la miro llegar y empezar un nuevo dia. Sin nada que llame la atencion mas que su rubio y ondulada cabellera emprendo una nueva siesta. Esta vez un beso en la mejilla me trae de vuelta a la realidad. Sus pelos sobre mi cara y su mano dibujando circulos en mi cabeza. Te ves mas tranquilo cuando dormis dijo suevemente. Yo no pude contestar nada, estaba como hipnotizado por la imagen. Un solo rayo de luz entra por la ventana e ilumiba su rostro palido, tornando sus mejillas a un tono rojizo. Sus labios finamente delineados en un rosa suave sus ojos color miel brillando como el mismo sol. Esa dia tambien la acompañe hasta la plaza. Pero esta vez yo no hui fue ella. Ella, como un chico que corre a su casa tras una travesura se fue caminando rapidamente, yo por mi parte creo tarde unos diez minutos en reaccionar. Su beso fue tan inesperado para mi. Pase el resto del dia repitiendo en mi cabeza lo que habia pasado en la plaza.
Al otro dia no llegue a entrar al colegio, me estabas esperando en la esquina. Nos tomamos el tren en Lemos y viajamos ida y vuelta unas cuantas veces. Solo hablamos, nos reimos de todo y de todos. Incluso llegaste a dormirte por un instante apoyando tu cabeza en mi hombro. Nuevamente nos besamos pero esta vez no huimos. Te mirea los ojos te dije " Cada vez que estoy con vos el mundo se detiene nada mas importa. ME gustas y no encuentro palabras que le hagan justicia a como me siento". Ella se sonrojo y me contesto " Con vos siento que no hay nada ni nadie mas que importe". Nos abrazamos, nos besamos y las hojas fueron los testigos del nacimiento de nuestra historia de amor.

No hay comentarios: